THE SHIT STIRS IN THE TRASS

Revolviéndote en tu propia basura de la que eres incapaz de deshacerte. Como una rata hambrienta y  dispuesta a roer la felicidad ajena. ¿Envida? ¿Ignorancia? ¿Celos?

No, es mucho más fácil, tan solo se trata de ser una idiota profunda, ignorante y acomplejada. Una espía de las vidas ajenas, una perra del hortelano profesional. En definitiva, una mierda con una sola afición: revolverse en su propia basura.

¡Disfruta!

PEACE

Claro que yo era gris y muerto y solo yo la culpa de lo baldío. Nadie espera cabalmente a los muertos, lo entiendo. Pero en algún lugar todavía quedaba la memoria de lo intrépido, cuando atreverse a  disparar al pianista era lo importante y el resto sólo aprender a jugar mal.  En algún lugar quedaba todavía lo suficiente, y desde ahí, desde la memoria restante de ese yo capaz de todo, sin más rencor ya que el fingido, la reconstrucción fue al fin posible. Supongo que te alegrarías. O no.

ÉTICA

Pues claro que es una cuestión ética, todo en nosotros es una cuestión ética, no somos estrellas de mar. Sin absolutos, cierto, porque igual de claro es que somos falibles, pero es precisamente no reivindicar eso como excusa lo que nos hace dignos.